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Dónde está la iglesia (Parte 2)

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Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte para los judíos; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino? (Ester 4: … Sigue leyendo

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¿Dónde está la Iglesia?

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Con asombro intenso observo cómo estos últimos años las naciones del mundo entero están aprobando leyes absolutamente inmorales y aberrantes, incluso para el sentido común más modesto. Leyes que pretenden imponer la idea de que lo malo es bueno y … Sigue leyendo

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“Dejar hacer, dejar pasar” (Parte 2)

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“Y se levantó después de ellos otra generación que no conocía a Jehová, ni la obra que él había hecho por Israel. (Jueces 2:10b) En la parte 1 de esta meditación vimos que la dejadez fue tomando sutilmente el corazón … Sigue leyendo

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“Dejar hacer, dejar pasar” (Parte 1)

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“Dejaron a Jehová el Dios de sus padres, que los había sacado de la tierra de Egipto, y se fueron tras otros dioses, los dioses de los pueblos que estaban en sus alrededores, a los cuales adoraron; y provocaron a … Sigue leyendo

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Dejemos a los niños ir a Jesús

“Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos.” Mateo 19:14 Qué palabra tan fuerte es la de Impedir. Según la Real Academia Española … Sigue leyendo

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AUNQUE ÉL ME DEJÓ

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No le fue difícil desear mi muerte, Quitarse un estorbo le hacía fuerte, Borrar mi existencia le traería suerte, Él surgiría y yo estaría inerte. Pero de su plan nada salió, Mi Dios bendito me defendió, Aliento de vida en … Sigue leyendo

NACIMIENTO DE JESÚS

En Belén a los pastores

Un ángel se les apareció

Y las buenas nuevas les anunció.

Las huestes del cielo bajaron

Y con cantos alegres anunciaron:

“Gloria a Dios y paz a los que confían.”

≈≈≈

Los sabios del oriente vieron una estrella

Y entendieron que un rey había nacido en Belén de Judea.

En un establo lo encontraron,

En un pesebre estaba Jesús recostado,

Lo adoraron postrados, regalos le dieron,

Y sus padres quedaron asombrados.

LO IMPORTANTE DE SER AGRADECIDOS

“DEDÍQUENSE A LA ORACIÓN: PERSEVEREN EN ELLA CON AGRADECIMIENTO.” Colosenses 4:2

 ¿Cuántas oraciones escuchará Dios cada día? ¿Tienes alguna idea de cuántas personas, en todo el mundo, el mismo día, le piden cosas a Dios en oración?

 Orar es maravilloso, podemos derramar nuestro corazón delante de Él, haciéndole saber nuestras peticiones.

 Las pruebas de cada día y las angustias que pasamos son expresadas en nuestras oraciones. ¿Pero cuánta gente persevera en la oración con agradecimiento?

 Sólo los agradecidos son capaces de reconocer verdaderamente los milagros y prodigios que hace Dios por nosotros.

 En la Biblia vemos un ejemplo muy claro. Un día, diez leprosos le suplicaron compasión a Jesús, y Él los sanó. Sin embargo, sólo uno regresó agradecido y alabó a Dios. (Lucas 17:11-19).

 Si realmente creemos que el poder del Señor es el que opera en nosotros cada día, no dudaríamos en agradecerle a grandes voces, para que todos sepan que tenemos un Dios todopoderoso.

 Dedicarse a la oración es verdaderamente maravilloso, pero es más maravilloso que perseveremos en ella con agradecimiento.

 Oración: Gracias amado Dios por perdonar mi falta de perseverancia en agradecerte.

Mi bebé

Pequeña semilla que germina,

Pedazo de mi alma, fruto de mi existir,

Ilusión que me da esperanza,

Sueño que me mantiene despierta.

≈≈≈

La grandeza de Dios está plasmada en tu pequeño ser,

Cada detalle fue planeado para darte perfección,

Tu vida, aunque aún es corta, llena mi alma,

Da sentido a mis sentidos y un norte a mi destino.

≈≈≈

Con cada uno de tus latidos, crece mi amor por ti,

Al palpar tus movimientos me caen lágrimas de emoción,

Si das un salto tengo un placentero dolor,

Y siento el gozo intenso que proviene de tu compañía.

EL ALTAR DEL QUÉ DIRÁN

Moloc fue uno de tantos ídolos que los israelitas adoraron cuando estaban apartados de Dios.  Aunque la ley judía lo prohíbe con toda claridad, los israelitas sacrificaban a sus hijos en esos cultos paganos.

 De acuerdo a los investigadores, los antiguos calentaban este ídolo hasta que brillaba, tomaban entonces a sus hijos, especialmente a los recién nacidos, los colocaban en los brazos del ídolo y luego contemplaban cómo morían quemados.

 Esta abominable práctica hace sentir rechazo a quienes oyen de ella. Sin embargo, la sociedad actual tiene todavía costumbres asimiladas de esos cultos repugnantes.

 Como ejemplo de ello podemos ver la industria del aborto, que obtiene millonarias ganancias a costa de alentar a la juventud a abortar a sus hijos.

 También podemos ver cómo muchos padres impulsan a sus hijos a ser consumidores de la gigantesca industria del aborto. Tristemente los impulsan haciendo uso de literatura, internet, videos, pero sobre todo con su mal ejemplo.

 Pero también hay otras formas más simples en las que nosotros mismos podemos sacrificar a nuestros hijos. ¿Cómo lo hacemos?

 Muchas veces anteponemos el qué dirán por encima de nuestros propios hijos. Somos tan protectores de nuestra reputación y de lo que la gente cree sobre nosotros, que somos capaces de dar la espalda a lo que Dios enseña.

¿Cómo reaccionarías si tu hija adolescente se embaraza? ¿Qué actitud tomas si tu hijo tiene un fuerte bajón en su vida? ¿Y qué harías si decide hacer cambios en su estilo de vestir?

 ¿Tus actitudes muestran un deseo de levantar a tu hijo, o más bien estás preocupado de lo que la sociedad que te rodea opinará al respecto?

 Examina tu corazón, y no permitas que tus hijos sean sacrificados en ese altar que el mundo hizo brillar con el nombre “reputación”. Pídele al Señor que te de sabiduría para educar a tus hijos con el mismo amor que recibes de Él.

 Oración: Señor, quiero aprender a amar a mis hijos como tú me amas a mí.

ATESORA SUS DICHOS

“EN MI CORAZÓN ATESORO TUS DICHOS PARA NO PECAR CONTRA TI.” Salmo 119:11

 ¡De cuantos pecados nos libra la Palabra de Dios! Ella es capaz de protegernos, de darnos dirección, de guiar nuestros pasos y de iluminar nuestra vida.

 Cuando memorizamos porciones bíblicas, y meditamos en ellas, preparamos un terrero y sembramos semillas en nuestro corazón.

 Estas semillas crecen, florecen y dan fruto a medida que enfrentamos distintas circunstancias en el desarrollo de nuestra vida, y son capaces de protegernos de caer en pecado.

 Las tentaciones nos persiguen diariamente sin importar la edad que tengamos, y al  tener la Palabra guardada en nuestro corazón, tenemos la fortaleza para enfrentarlas y vencerlas.

 La palabra atesorar es una hermosa expresión que nos indica tener algo muy valioso que guardamos con gran cuidado.

 Por eso es importante que los mandamientos del Señor sean celosamente guardados en nuestro corazón. Además, deben ser valorados al punto de estimarlos como un incomparable tesoro.

 Si la Palabra de Dios ocupa nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, nuestras emociones y nuestra voluntad, entonces no tendremos tiempo para pecar.

 Debemos orar pidiendo a Dios que nos de sabiduría para entender su Palabra, y que nos ayude a obedecerla en todo momento.

 Pensamiento: Quien decide guardar la Palabra de Dios en su corazón, decide también honrarle con su obediencia.

Pensamiento

Es mejor casarse con un hombre que no tenga un centavo pero que valga un millón, que casarse con un hombre que tenga un millón pero que no valga ni un centavo.

(Autor desconocido)

ASÍ ES EL

 

Para el panadero Él es el pan de vida

Para el banquero  Él es el tesoro escondido

Para el florista Jesús es el lirio de los valles

Para el astrónomo Él es la estrella brillante de la mañana

Para el terapista Él es el maravilloso consejero

Para el constructor Él es la piedra angular

Para el filósofo Él es la sabiduría de Dios

Para el científico Él es el Creador

Para el pecador  Cristo es el cordero de Dios

Para el político Él es el Rey de reyes

(Autor desconocido)

ASÍ ES ÉL

Para el banquero  Él es el tesoro escondido

Para el florista Jesús es el lirio de los valles

Para el astrónomo Él es la estrella brillante de la mañana

Para el terapista Él es el maravilloso consejero

Para el constructor Él es la piedra angular

Para el filósofo Él es la sabiduría de Dios

Para el científico Él es el Creador

Para el pecador  Cristo es el cordero de Dios

Para el político Él es el Rey de reyes

(Anónimo)

¿PUEDEN LAS EMOCIONES SER UN TROPIEZO?

“NADA HAY TAN ENGAÑOSO COMO EL CORAZÓN. NO TIENE REMEDIO. ¿QUIÉN PUEDE COMPRENDERLO?” Jeremías 17:9

 “Gracias a la vida que me ha dado tanto

Me dio dos luceros que cuando los abro

Perfecto distingo lo negro del blanco

Y en el alto cielo su fondo estrellado

Y en las multitudes el hombre que yo amo.

Gracias a la vida que me ha dado tanto

Me ha dado el sonido y el abedecedario

Con él las palabras que pienso y declaro

Madre, amigo, hermano y luz alumbrando,

La ruta del alma del que estoy amando….”

Estas son las dos primeras estrofas de una famosa canción latinoamericana escrita por la chilena Violeta Parra.

 Su letra y su melodía fueron propuestas  como las más hermosas escritas en idioma español, pues son un canto a la vida. ¿Pero por qué su autora se suicidó un tiempo después de escribirla?

 El corazón humano es muy engañoso. Hoy amamos, y mañana podemos odiar con la misma intensidad. Unos pueden ver al cielo hermoso, mientras que para otros, el mismo cielo, luce tétrico y triste.

 Las emociones no son malas, nuestro propio Señor Jesucristo las tuvo:

Lloró (Juan 11:35)

Se enojó (Marcos 3:5)

Se entristeció (Marcos 14:34)

Fue experimentado en quebranto (Isaías 53:3)

 Además la Palabra dice claramente que “…no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino que ha sido tentado de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado” (Hebreos 4:15)

 Las emociones caracterizan al género humano, pero es muy importante no permitir que nos dominen. No podemos andar por la vida confiando en lo que “nos dicte el corazón”, pues éste nos engaña.

 “No dejaré que nada me domine” dijo el apóstol Pablo en su primera carta a los Corintios; y toda la Biblia está llena de ejemplos de personas que fueron traicionadas por sus emociones.

 Cuando nos consagramos a Dios, debemos darle todo: nuestro corazón, nuestra alma, nuestra mente y nuestras fuerzas. Es decir que debe ser Él quien tome control de nuestras emociones porque solos no podemos controlarlas.

 Entrégale hoy tu corazón al Señor de señores.

 ORACIÓN: Bendito Dios, toma control de mi corazón.

CUANDO TE TOCA HACER LO QUE NO QUIERES

“APACENTANDO MOISÉS LAS OVEJAS DE JETRO SU SUEGRO, SACERDOTE DE MADIÁN, LLEVÓ LAS OVEJAS A TRAVÉS DEL DESIERTO, Y LLEGÓ HASTA HOREB, MONTE DE DIOS.” Éxodo 3:1

 ¿Alguna vez hiciste algo que no querías? Tal vez cambiaste un pañal sucio o tal vez te tocó limpiar un sitio muy desagradable, ¿cómo te sentiste?

 Como es sabido, Moisés fue un hebreo que fue educado en Egipto, pues la princesa de ese entonces lo adoptó como hijo.

 La Biblia relata que para los egipcios el oficio de pastor era detestable (Génesis 46:34b) y, reitero, Moisés fue criado con toda la mentalidad egipcia.

 ¿Cómo se habrá sentido Moisés, el “fino” hijo de la princesa egipcia, pastando ovejas en un desierto?

 Muchas veces nos es muy difícil entender por qué Dios nos manda a un desierto, y más aún, nos cuesta comprender por qué el Señor nos manda a un trabajo que no nos agrada para nada.

 Pero, te has puesto a pensar ¿cuál fue el resultado de todo ese entrenamiento que Dios le dio a ese extraordinario hombre en el desierto?

 Para Dios no valen nuestros conocimientos y el desarrollo de nuestras habilidades si éstos no son capaces de atravesar la prueba del desierto y la prueba del trabajo difícil.

 La experiencia de Moisés nos debe enseñar a ser fieles con el Señor todo el tiempo de nuestra existencia, debe empujarnos a caminar bajo la guía de Dios y a someternos a su perfecta voluntad, aunque no la entendamos.

 Es muy difícil tener un buen entendimiento del por qué y el para qué de las cosas cuando estamos ofuscados con nuestras pruebas, pero más adelante, cuando pasamos la prueba, podemos entender que Dios toma control de todo.

 Sus pensamientos son más grandes que los nuestros, y sus propósitos son mayores que nuestros propósitos.

 ORACIÓN: Señor, hágase en mí tu voluntad.

TU PALABRA

En la sequedad de un desierto oscuro me encontraba,

Mi garganta anhelaba frescas aguas.

Sola, angustiada, sedienta,

Rodeada de chacales que me acechaban.

≈≈≈

De pronto, encontré aquél oasis,

Eran aguas puras y frescas,

Surgían de un manantial de Vida Eterna,

Quitaron mi sequedad y saciaron mi sed.

≈≈≈

También fui consolada,

Mi angustia se convirtió en confianza,

Mi miedo en seguridad,

Los chacales huyeron y desaparecieron.

≈≈≈

Es que tu Palabra es como una espada,

Es el agua que calma la sed,

Es el cerco protector que rodea,

Es la esperanza que hace renacer.

HABLA Y ENÓJATE LENTAMENTE

“MIS QUERIDOS HERMANOS, TENGAN PRESENTE ESTO: TODOS DEBEN ESTAR LISTOS PARA ESCUCHAR, Y SER LENTOS PARA HABLAR Y PARA ENOJARSE” Santiago 1: 19

Una cualidad que siempre admiraré en las personas mayores es la de ser prudentes. Los años les han enseñado a escuchar más que a hablar. A medir sus palabras, a esperar, a no dejarse llevar por las circunstancias.

Esto se ve con mayor claridad cuando observamos la vida de personas de fe que ya están en su tercera edad. Da la sensación de que cuando hablan, sus palabras destilan sabiduría y experiencia.

También prefieren escuchar. Los más jóvenes se atropellan contando anécdotas y experiencias, y ellos abren sus oídos para escucharles con atención.

En este pasaje, Santiago nos anima a tener presente este importantísimo consejo: Que estemos listos para escuchar y que seamos lentos para hablar y para enojarnos.

Cuando escucho la palabra “lento”, tiendo a asociarla con una tortuga. Lenta, muy lentamente va en busca de su objetivo. Da la impresión de que en esa lentitud tiene todo el tiempo del mundo para meditar en lo que hace.

Ese andar lento le permite ver con detalle los obstáculos del camino, escoger la vía más adecuada para llegar a su destino, y valorar cada paso que da.

De la misma forma, si somos lentos para hablar y para enojarnos, tendremos tiempo para medir nuestras palabras y para controlar nuestras emociones.

Salir fuera de la habitación por un momento, beber sorbo a sorbo un vaso de agua, abrir una ventana y respirar profundamente, pueden ser de ayuda cuando uno está muy enojado.

Pero, más que una ayuda circunstancial, necesitamos orar y ser hacedores de la Palabra de Dios que nos conduce a vivir con sabiduría y prudencia.

PENSAMIENTO: Quien es lento para hablar, aprende a escuchar mejor. Quien es lento para enojarse, aprende a ser más comprensivo.

CONVIERTE UN GRANO DE ARENA EN UNA PERLA

“… Y LO HA LLENADO DEL ESPÍRITU DE DIOS, DE SABIDURÍA, INTELIGENCIA Y CAPACIDAD CREATIVA…” Éxodo 35:31 (NVI).

Recién escuché la interesante enseñanza de la ostra perlífera. Por alguna circunstancia adversa que ella no escoge, un granito de arena penetra en su interior.

Al principio la ostra trata de liberarse de ese elemento extraño, pero luego, al darse cuenta de que no puede hacerlo, lo va cubriendo con una sustancia que produce llamada nácar, hasta que transforma ese granito en una perla.

El áspero grano pequeño queda convertido, paso a paso, en un hermoso cuerpo esférico, liso y suave.

En nuestra vida aparecen circunstancias con las que luchamos para poder quitárnoslas de encima, pero pese a ello se quedan allí.

Puede ser un dolor, una enfermedad, un problema, un impase con una persona, en fin…, hay una gran diversidad de granitos de arena que penetran en nuestra vida.

Entonces nuestro corazón comprende que es una prueba, y se derrama en oración delante de Dios. Al hacerlo, esa persona ya no se siente sola con su grano de arena, sino que encomienda al Señor su pena.

Es allí que empieza a operar el Espíritu Santo, nuestro Consolador. Derrama su “nácar” sobre el áspero grano, y comienza a transformar esa circunstancia adversa que nos atribula en una perla suave y lisa llamada paciencia.

Cuando logramos comprender que Dios permite que penetren granos de arena en nuestra vida para moldearnos conforme a su propósito, podemos comprender las palabras de Santiago:

“Hermanos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas”

Cada prueba nos enseña a depender más de Dios, a buscarlo más, a leer más de su Palabra, a entender mejor a las personas que nos rodean, y a saber que tenemos a un Padre amoroso que se ocupa de nosotros.

ORACIÓN: Gracias Padre Amoroso por cada grano de arena que permites que penetre en mi via.

MANOS CREATIVAS

“… Y LO HA LLENADO DEL ESPÍRITU DE DIOS, DE SABIDURÍA, INTELIGENCIA Y CAPACIDAD CREATIVA…” Éxodo 35:31 (NVI).

En Bolivia existe un pequeño pueblito llamado Urubichá. Allí habitan personas con manos muy talentosas: tocan instrumentos, construyen violines, hilan  carteras, tejen hamacas y labran la tierra.

Esas manos son realmente dotadas por Dios, pues en ese lejano rincón se han formado orquestas de jóvenes que interpretan música barroca de alta calidad; y hoy en día la tocan por todo el mundo.

La Biblia relata en el libro de Éxodo cómo Dios escogió a dos personas: Bezalel, hijo de Uri y nieto de Jur, de la tribu de Judá, y a Aholiab hijo de Ajisamac, de la tribu de Dan, para que hagan el trabajo de construir el Tabernáculo.

El texto dice claramente que estos hombres no sólo eran hábiles artísticamente, sino que estaban llenos del Espíritu de Dios.

Existe la idea errónea de pensar que sólo aquellos que tienen llamado pastoral son ungidos por Dios. Este capítulo 35 de Éxodo (versos 30-35) explica muy bien el valor que Dios les da a las personas que usan sus dones artísticos.

Para Él era muy importante el detalle con el que debían ser elaborados todos los objetos que dispuso que estén en su Tabernáculo; y sólo personas ungidas por el Espíritu Santo serían las que logren hacer ese trabajo.

Muchas veces desperdiciamos dones y talentos artísticos que Dios puso en nosotros pensando que no son espirituales. Pero no es así, pues si tejes una chompa, o haces una silla, puedes hacerlo como para el Señor.

Somos un cuerpo, y cada uno cumplimos diferentes funciones. Desempeñemos la función que Dios nos dio con todo nuestro corazón, y nuestro Señor se sentirá satisfecho con nuestra labor.

ORACIÓN: Querido Señor, ayúdame a valorar los dones que me has dado, y a usarlos para tu gloria.